martes, 11 de septiembre de 2007

Marcos 1:14-15

“Comentario Analítico, Exegético y Homilético”
Marcos
Alex Donnelly


MARCOS 1:14-15



14 Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el
evangelio del reino de Dios, 15 diciendo: ‘El tiempo se ha cumplido, y el
reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio’”


Pasajes Paralelos: Mateo 4:12-17; Lucas 4:14-15



I. ANÁLISIS


Marcos pasa del fin de la tentación de Cristo al inicio de Su ministerio en Galilea. Al hacerlo, pasa por alto varias semanas de ministerio (ver notas exegéticas sobre el v.14). El ministerio de Cristo en Galilea comenzó cuando Juan el Bautista fue encarcelado por Herodes. Su ministerio consistió en el anuncio del “evangelio del reino de Dios” (v.14b). Marcos destaca cuatro elementos fundamentales del mensaje de Cristo – dos afirmaciones, y dos reacciones (v.15):

1. El tiempo se ha cumplido.
2. El reino se ha acercado.
3. Hay que arrepentirse.
4. Hay que creer el ‘evangelio’.



II. EXÉGESIS


Verso 14

Después que Juan fue encarcelado[1]…”

Marcos no explica por qué Juan fue encarcelado. Estos detalles los hallamos en Lucas 3:19-20, Mat 14:3-4, y Marcos 6:17-18. El Herodes que arrestó a Juan, fue Herodes Antipas, el hijo de Herodes el Grande (el que ordenó la matanza de los niños de Belén), gobernador de Galilea y Perea. Herodes Antipas era un hombre divorciado. Su primera esposa fue la hija del rey nabateo, Aretas IV. Se divorció de ella, para casarse con Herodias, la esposa de su hermano Felipe. Juan el Bautista, en su llamado al pueblo a arrepentirse de sus pecados, hizo mención del pecado de Herodes; cosa que provocó la ira de Herodes Antipas, quien ordenó el encarcelamiento de Juan. Como afirma F. F. Bruce, “Juan el Bautista atrajo sobre sí la ira de Antipas porque denunció su segundo matrimonio como ilegal; dice Josefo (Ant 18.118) que Antipas temía que la gran multitud de pueblo que seguía a Juan pudiera transformarse en una revuelta”[2].

Al denunciar el pecado del rey Herodes, Juan estaba corriendo un tremendo riesgo. ¿Por qué lo hizo? Humanamente habría sido más sabio callar, y solo hablar del pecado de Herodes en privado. Sin embargo, aun Herodes necesitaba escuchar el mensaje de Juan, acerca de la venida del reino de Dios. ¡Aun Herodes necesitaba ser salvo! Con tremendo coraje, Juan señaló el pecado de Herodes (quizá como una señal de los tiempos en los cuales vivía, y una evidencia de la necesidad general de un verdadero arrepentimiento), y terminó pagando un precio muy alto por su fidelidad a Dios y al evangelio.

¿Estamos nosotros dispuestos a sufrir por el evangelio? ¿Estamos dispuestos a señalar el pecado de personas en altos puestos (sea en la Iglesia o en la sociedad), aun cuando esto podría afectarnos personalmente?


NOTA CRONOLÓGICA

En su intento de resumir la vida de Cristo, Marcos pasa por alto los eventos que ocurrieron entre la tentación de Cristo, y el comienzo de Su ministerio en Galilea. Estos eventos son narrados por Juan, en Juan 1:29 – 4:42, e incluyen los siguientes elementos importantes:

- El primer contacto entre Cristo y algunos de Sus futuros discípulos (Juan 1:29-51).
- El primer milagro de Cristo en las bodas de Caná (Juan 2:1-12).
- La primera limpieza del templo (Juan 2:13-22).
- Una serie de señales que el Señor hizo en Jerusalén, durante la fiesta de la pascua (Juan 2:23-25).
- La entrevista con Nicodemo (Juan 3:1-36).
- La entrevista con la mujer samaritana (Juan 4:1-42).
- La sanidad del hijo de un hombre noble (Juan 4:43-54)

Juan 3:24 indica que cuando Cristo habló con Nicodemo, Juan aun no había sido encarcelado. El retorno que hizo a Galilea, en ese tiempo, se debió a dos factores:

El comentario que estaba circulando al respecto de que Él estaba haciendo y bautizando a más discípulos que Juan (Juan 4:1-3).
La verdad de que un “profeta no tiene honra en su propia tierra” (Juan 4:43-44).

Sin embargo, Juan 4:54 indica que para esta fecha Cristo aun no había comenzado el ministerio que Marcos describe en Marcos 1:14. Por ende, quizá debemos incluir los eventos narrados en Juan 5 a esta etapa preliminar en el ministerio de Cristo, que se desarrolló principalmente en Judea.


Sería útil, ahora, establecer un orden cronológico de eventos, tomando en cuenta los datos que cada evangelista ofrece:

- Cristo deja Galilea, por primera vez, y se dirige a Judea para ser bautizado por Juan (Marcos 1:9-11).
- Cristo va al desierto de Judea, y es tentado por Satanás (Marcos 1:12-13).
- Cristo vuelve del desierto a la zona del Jordán, y unos días después viaja a Galilea, para atender las bodas en Caná (Juan 1:43; 2:1).
- De Caná vuelve a Capernaum, por unos días (Juan 2:12).
- Luego, vuelve a Judea, para atender la fiesta de la Pascua (Juan 2:13); durante esta estadía en Jerusalén, limpia el templo (Juan 2:14-22), y hace muchos milagros (Juan 2:23).
- De Jerusalén viaja al Jordán, y comienza a desarrollar un ministerio en paralelo con el de Juan el Bautista (Juan 3:22-23).
- Ante el interés que los fariseos de Jerusalén comenzaron a mostrar en Él, Cristo vuelve a Galilea (Juan 4:1-3), haciendo un alto en Samaria, para predicarles el evangelio (Juan 4:40, 43).
- En Galilea, es bien recibido (Juan 4:45), hace una visita a Caná (Juan 4:46a), y luego baja a Capernaum, donde sana el hijo del noble (Juan 4:46b-54).
- Vuelve a Jerusalén para celebrar otra fiesta espiritual (Juan 5:1).
- Luego de todo esto, habiendo escuchado que Herodes había encarcelado a Juan (Mat 4:12), el Señor se retira a Galilea, y comienza a desarrollar un ministerio sistemático en esa región (Marcos 1:14-15, y paralelos).


NOTA: El encarcelamiento de Juan es descrito en Lucas 3:19-20, pero evidentemente este relato no está en su ubicación cronológica correcta (ver notas anteriores).

El lapso de tiempo entre Marcos 1:13 y 14 es de dos o tres meses (ver Juan 1-4).


“…Jesús vino a Galilea…”

Luego del encarcelamiento de Juan, el Señor se dedicó a trabajar en Galilea. Hay que notar, que al retirarse de Judea (donde había estado hasta este momento), el Señor no estaba huyendo de Herodes Antipas, sino entrando en el territorio de este rey. Lucas añade el detalle importante que Cristo vino a Galilea “en el poder del Espíritu” (Lucas 4:14).

NOTA: Aunque Juan el Bautista denunció el pecado de Herodes, no leemos que Cristo lo haya
hecho. Sin embargo, sería inconcebible que el Señor tuviera miedo de hacer lo que Juan
hizo. Por ende, es probable que Cristo haya hablado del pecado de Herodes, en algún
momento; solo que los evangelios no lo mencionan. De todos modos, aun si no hubiera
denunciado el pecado de Herodes, no habrá sido por miedo[3], sino por no querer
arriesgar el ministerio que recién estaba comenzando. El ministerio de Juan ya estaba a
su fin – el Mesías se había manifestado; por ende, Juan estaba listo para morir. Sin
embargo, el ministerio de Cristo recién estaba comenzando, y era necesario ser
prudente, para no provocar una muerte prematura.

Otro punto es que hasta este momento, Cristo era poco conocido en Galilea; por ende,
cualquier comentario que Él haya hecho acerca del matrimonio de Herodes Antipas no llegaría a sus oídos, o no le importaría (por la poca fama que Cristo tenía hasta ese momento).


Galilea estaba en el norte de Palestina. Era la zona que rodeaba el Mar de Galilea (ver mapa bíblico), aunque principalmente al lado oeste. Como ya hemos mencionado, Galilea era la jurisdicción de Herodes Antipas. Mateo 4:15, describe a Galilea como “Galilea de los gentiles” (a la luz de Is 9:1-2); esto se debe a la gran influencia de gente pagana en esa parte de Israel. Por tener mucho contacto con personas gentiles, los judíos de Jerusalén consideraban a los judíos que radicaban en Galilea como ignorantes e ‘inmundos’. Sin embargo, fue en esta parte de Palestina que el Señor desarrolló la mayor parte de Su ministerio (comparar 1 Cor 1:26-29).

¿Por qué el Señor dedicó tanto tiempo al ministerio en Galilea? Comentaristas ofrecen una variedad de respuestas. Algunos afirman que era simplemente porque el Señor era de Galilea; pero tal respuesta sería demasiado superficial. Más probables explicaciones incluyen las siguientes:

1. Para cumplir Is 9:1-2.
2. Por la clase de gente que vivía en esa zona (a la luz de 1 Cor 1:26-29).
3. Porque siendo una zona influenciada por gentiles, Cristo podía estar en Israel, pero desarrollar un ministerio que alcanzaba ‘las naciones’.
4. Porque era una zona más tranquila para trabajar, en el sentido de que Su ministerio ahí no despertaría tantas pasiones nacionalistas (como sería el caso en Judea).
5. Porque en esa zona no entraría en tanto conflicto con las autoridades religiosas (p.e. fariseos y sacerdotes) y seculares (p.e. los saduceos y el sanedrín).


“…predicando el evangelio del reino[4] de Dios

A la luz de la nota cronológica que hemos visto anteriormente, es obvio que este no fue el momento en que Cristo inició Su ministerio de predicación. Hay que tener cuidado, entonces, con esos comentaristas que afirman que cuando Juan fue silenciado, Cristo comenzó a desarrollar Su ministerio. Esto sencillamente NO ES CIERTO. Lo que ocurre aquí no es el inicio de la predicación de Cristo, sino el inicio de Su predicación sistemática en Galilea[5].

Sin embargo, lo que sí es cierto, es que aunque Herodes Antipas silenció a Juan, no silenció la Palabra de Dios. Porque en la brecha que él dejó, Cristo continuó anunciando la llegada del reino de Dios. Como Pablo dijera posteriormente, “la palabra de Dios no está presa” (2 Tim 2:9).


El mensaje de Cristo se centró en ‘el Reino de Dios’[6]. Por ser un tema fundamental en la enseñanza de Cristo, es importante entenderlo claramente. El Antiguo Testamento afirma que Dios es rey sobre toda la tierra (Sal 47:7; Jer 10:7). Sin embargo, dado a que la ley de Dios solo fue dada a Israel (por medio de Moisés), la manifestación del reino de Dios se limitó a los judíos. De todos modos, la esperanza del AT era que en el futuro, el reino de Dios se manifestaría plenamente, sobre todo el mundo, luego de una intervención milagrosa de Dios en la historia (Is 24:23; Zac 14:9). Dan 2:44 predice esto, indicando el momento en que se daría, “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre”.

Este verso está hablando, en realidad, del reino eterno de Dios, que se dará en los últimos tiempos, cuando Cristo venga por segunda vez. Sin embargo, las profecías de Daniel 2, indican que iba a haber un inicio de este reino, durante el tiempo del cuarto imperio (es decir, del imperio romano).

Cuando Cristo vino, Dios ya estaba reinando sobre todo el mundo; el Señor lo sabía (Mat 5:35; 11:25; 10:29). Sin embargo, cuando Él proclamó “el evangelio del reino de Dios”, tenía en mente el reino escatológico de Dios. Con la primera venida de Cristo, ese reino escatológico de Dios comenzó a manifestarse. Esa es la clara enseñanza del Señor, en Lucas 11:20. Las sanidades, las expulsiones de los demonios, la enseñanza autoritativa de Cristo, y los demás aspectos de la enseñanza de Cristo, indicaron que en Su Persona, el reino escatológico de Dios se estaba manifestando (ver Mat 12:28; Lucas 17:21)[7]. Cristo llamó a la gente a creer estas ‘buenas noticias’ (“evangelio”), y a arrepentirse, para que puedan ser partícipes de ese reino.

NOTA: Hay que tener cuidado de no interpretar la palabra “evangelio”, aquí, a la luz del resto
del NT. En Rom 1:16-17, Pablo también habla del “evangelio”; pero en ese
caso, la palabra “evangelio” se refiere a la muerte redentora de Cristo, y a la
justificación que tenemos por fe en Él. Obviamente, este no era el “evangelio” que
Cristo predicó al inicio de Su ministerio. El “evangelio” de Cristo era simplemente las
‘buenas noticias’ del cumplimiento de la esperanza del AT, acerca de la intervención de
Dios en la historia, para establecer Su reino.


Verso 15

“…diciendo, ‘El tiempo se ha cumplido…”

El plan de Dios para la salvación del mundo tiene un horario preestablecido. Pablo habla de esto en Gál 4:4, “Cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a Su Hijo…” (ver Efe 1:10). Al comienzo de Su ministerio sistemático, Cristo enfatiza que el tiempo determinado por Dios se ha cumplido, y que Dios está poniendo en marcha la manifestación de Su reino.

Para entender este plan de Dios habría que estudiar todo el AT, y específicamente las profecías concernientes a la venida del Mesías y el establecimiento del reino de Dios. En la visión de las Setenta Semanas, en Dan 9:24-27, tenemos un resumen de este plan de Dios. Desde la orden de reconstruir la ciudad de Jerusalén (dado en los tiempos de Nehemías), hasta los días del Mesías, iban a haber 7 ‘semanas’ + 62 ‘semanas’ (un total de 69 ‘semanas’, de siete años cada ‘semana’; haciendo un total de 483 años. Ese tiempo se estaba cumpliendo, y el plan de Dios se ejecuta al pie de la letra.


Debemos notar que hay dos palabras en griego, que se pueden traducir, ‘tiempo’. Una es ‘cronos’, que es ‘tiempo’ considerado como una simple secuencia de minutos (es decir, tiempo cronológico; ver Mat 2:7). La otra es ‘kairos’, que significa ‘tiempo’ oportuno; es decir, ‘el momento apropiado para hacer algo’ (comparar Lucas 4:13, donde la palabra que Lucas usa es ‘kairos’; ver también Ecle 3:1-11). Esta es la palabra que Marcos usa aquí. Al usar esta palabra, lo que está diciendo no es simplemente que la fecha y la hora de la intervención de Dios había llegado, sino que el momento oportuno para hacerlo había llegado (dada las condiciones en las cuales el pueblo de Israel estaba viviendo, la ‘pax romana’[8], etc.). Sin embargo, ese momento histórico era oportuno, no simplemente, por las condiciones reinantes en ese tiempo, sino porque Dios así lo había determinado. “Es la decisión de Dios que hace que un momento en particular, o un período de tiempo, sea kairos; un tiempo lleno de significado” (Cranfield, p. 63)[9].


“…y el reino de Dios se ha acercado

El mensaje de Cristo es muy parecido al mensaje de Juan el Bautista (ver Mat 3:2). La única diferencia, quizá, es que en la Persona de Cristo (con los milagros que Él hizo, etc.), el reino de Dios ya estaba presente. Como R. Brown afirma, “El reino estaba cerca porque estaba comenzando a manifestarse en el ministerio de Jesús. Su cercanía era como la salida del sol cuando empieza a romper el alba” (R. Brown, p. 17). Por ende, si el mensaje de Juan se centró en ‘arrepentimiento’, el de Cristo se centró en ‘evangelio’.

¿Cómo hemos de entender la frase, “se ha acercado”? A la luz de las palabras anteriores, “El tiempo se ha cumplido”, algunos toman estas palabras como un paralelismo sinónimo, y por ende aplican a la frase una interpretación temporal; es decir, que el reino de Dios se ha acercado en tiempo (es decir, ‘está por manifestarse’). Sin embargo, es probable que debemos interpretar las palabras, “se ha acercado”, en un sentido espacial (geográfico), y no temporal. Decimos esto, porque de las 35 veces que este verbo (‘eggizo’) se usa en el NT, 24 de ellas tiene un sentido espacial. Además, las otras dos ocasiones en que Marcos emplea este verbo, el verbo claramente tiene un sentido espacial (ver Marcos 11:1; 14:42).

Si aceptamos que la frase, “se ha acercado” debe entenderse en un sentido espacial, el significado sería que en la Persona de Cristo, el reino de Dios se ha acercado a la humanidad.


arrepentíos y creed en el evangelio

‘Arrepentimiento’ y ‘fe’ son las dos respuestas fundamentales del hombre ante la presencia de Dios. Pablo habla de ellas en Hch 20:21; ver también Heb 6:1.

Por lo general, en el NT, la salvación depende de tener fe en Dios, o fe en Cristo (ver Juan 14:1). Sin embargo, aquí el Señor habla de creer las buenas noticias que Él trae acerca de la manifestación del reino de Dios[10].

Los judíos vivían con una tremenda expectativa de la manifestación del reino de Dios sobre la tierra. Era una de sus oraciones tradicionales (“Que venga tu reino durante nuestra vida”). Para ellos, la manifestación del reino de Dios es lo que la Segunda Venida es para el creyente. Por ende, el anuncio que en la Persona de Cristo ese reino se estaba manifestando, eran tremendas noticias, y el Señor pide que la gente crea ese ‘evangelio’.


III. HOMILETICA


En esta oportunidad, les ofrecemos tres alternativas para un mensaje expositivo sobre estos dos versos:


TEMA 1: “El Ministerio de Cristo


Todo creyente es llamado a desarrollar un ministerio, según el don que Dios nos haya dado. La pregunta es, ¿cómo debemos desarrollar un ministerio? En este pasaje tenemos el modelo de Cristo, como Siervo de Dios. ¿Cómo fue el desarrollo de Su ministerio? Podemos notar tres aspectos del ministerio de Cristo, como ejemplo para nosotros.


1. Fue un Ministerio Oportuno

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea…diciendo, ‘El tiempo se ha cumplido…’” (v.14, 15)

Cuando Juan fue silenciado, Cristo comenzó una nueva etapa en Su ministerio…
Cristo desarrolló Su ministerio en Galilea, en un momento crucial en la historia del pueblo de Israel…
El ministerio de Cristo coincidió con el tiempo preestablecido por Dios…


2. Fue un Ministerio Declarativo

“…predicando el evangelio de Dios, diciendo ‘El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado…”

El ministerio de Cristo se centró en el anuncio del reino de Dios; de la intervención decisiva de Dios en la historia, para poner orden, y deshacer las obras de Satanás, en preparación para la manifestación de Su gobierno.


3. Fue un Ministerio Exhortativo

“…diciendo:…arrepentíos y creed en el evangelio

A la luz de la manifestación del reino de Dios, Cristo exhorta a los hombres a hacer dos cosas importantes:

i. Arrepentirse de sus pecados, malas formas de pensar, etc.
ii. Creer las buenas noticias del reino de Dios.



TEMA 2: “El Mensaje Cristiano


Introducción

Vivimos en días de gran confusión. Una de las confusiones es acerca del mensaje Cristiano. ¿Cuál es el mensaje que debemos proclamar? ¿Liberación de estructuras de injusticia? ¿Sanidad del alma? ¿Prosperidad material?

Para establecer el mensaje que debemos predicar, una buena cosa es considerar el mensaje que Cristo proclamó, tomando en cuenta el contexto en el cual vivía. Aquí debemos hallar algunas pautas acerca del mensaje que debemos predicar.

Podemos analizar el mensaje de Cristo en TRES partes:


1. “Dios Ha Intervenido en la Historia

el reino de Dios se ha acercado

La intervención de Dios se centra en el establecimiento de Su reino.

i. Las profecías del AT acerca del reino de Dios…
ii. El anuncio de este reino en el ministerio de Cristo (sustentado por Sus obras de milagros, etc)…


2. “Hoy es Día de Salvación

el tiempo se ha cumplido

Juan anunció que el reino de Dios estaba por llegar. Cristo anunció que ya había llegado (en Su Persona). Las implicancias eran muy serias. Si el momento de la intervención de Dios había llegado, entonces era el día de salvación. Este día de la gracia y el favor de Dios no podía ser menospreciado, sino aprovechado hasta lo máximo.


3. “Hay que Arrepentirse y Creer

arrepentíos y creed en el evangelio

El mensaje de Cristo enfatizó una doble responsabilidad del ser humano. Dios ha intervenido; pero el ser humano no podía adoptar una actitud pasiva frente a ese hecho, y esperar que Dios haga todo, frente al gran enemigos Satanás, y para poner fin a la injusticia, etc. Más bien, el ser humano tiene que hacer dos cosas, según Cristo:

i. Arrepentirse…
ii. Creer…



TEMA 3: “Las Grandes Verdades del Cristianismo

Vivimos en un mundo de muchas mentiras. Satanás es el ‘padre’ de las mentiras. Cristo vino para traernos la verdad. Esta verdad la hallamos en Su predicación. En este resumen del mensaje de Cristo encontramos tres grandes verdades del cristianismo.


1. La Soberanía de Dios

El tiempo se ha cumplido…” (v.14)

Dios es soberano sobre toda Su creación. Es soberano sobre las vidas de todo ser humano. Es soberano sobre los eventos que ocurren en la tierra. Toda la historia es una manifestación de la soberanía de Dios. Desde la caída del hombre Dios viene ejecutando Su plan de salvación. Con la venida de Cristo, el tiempo de la redención había llegado.


2. La Gracia de Dios

el reino de Dios se ha acercado” (v.15)

Cuando la raza humana cayó en pecado, Satanás vino a ser el ‘príncipe de este mundo’. Dios mantuvo la soberanía absoluta; sin embargo, el reino de Satanás se manifiesta en mucha injusticia, sufrimiento, etc. El plan de Dios es restaurar Su reino en forma visible, salvando al hombre de los efectos negativos del reino de Satanás. Dios no tenía que hacerlo. El ser humano no se lo pidió. Dios lo hizo como una manifestación de Su gracia (Efe 1:3-6).


3. La Responsabilidad del Hombre

arrepentíos y creed en el evangelio” (v.15)

La soberanía de Dios no anula la responsabilidad de todo ser humano. Esta responsabilidad es doble: tiene que arrepentirse de su pecado (mala forma de vivir, pensar, actuar, etc.), y tiene que creer las ‘buenas noticias’ que vienen de Dios.



NOTAS

[1] Debemos notar que el verbo que Marcos usa es ‘paradidomi’, que significa ‘entregar’ (ver Marcos 3:19; 9:31). Por ser un verbo bastante genérico, muchas veces se añaden palabras para explicar el sentido en el cual se está usando el verbo. En este caso, Marcos podría haber añadido las palabras, ‘eis fulaken’ (‘a la cárcel’), como Lucas lo hace en Hch 8:3. Marcos no lo hace, quizá, para guardar un paralelo entre Juan, siendo entregado a la cárcel, y Cristo siendo entregado a las autoridades (ver Marcos 9:31; Hch 3:13).
[2] F. F. Bruce, ‘Herodes’, en Nuevo Diccionario Bíblico, J. D. Douglas y N. Hillyer, eds., p. 597.
[3] Posteriormente, Cristo describió a Herodes Antipas como, “aquella zorra” (Lucas 13:31-32).
[4] Varios MSS antiguos omiten las palabras, “del reino”. Por ende, varias traducciones modernas también omiten estas palabras, traduciendo ‘el evangelio de Dios’ (BDLA, DHH). Si aceptamos esto, las ‘buenas noticias’ serían ‘de Dios’, en el sentido de ‘proveniente de Dios’, y no tanto ‘acerca de Dios’ (otros ejemplos de la frase, ‘evangelio de Dios’, incluyen Rom 1:1; 15:16; 2 Cor 11:7; 1 Tes 2:8,9; 1 Ped 4:17). En las notas exegéticas, seguimos el texto de la RV, por considerar que, a pesar de la evidencia de los MSS antiguos, hay bastante evidencia para indicar que el mensaje central de Cristo (y las ‘buenas noticias’) tenía que ver con el reino de Dios, como lo indica el v.15 (comparar Mat 4:23).
[5] Juan Calvino describe el ministerio inicial de Cristo en Judea como el período de la mañana que describimos como el ‘amanecer’ (es decir, cuando la luz del día ya se nota, pero el sol aun no aparece); mientras que este ministerio en Galilea lo compara con los primeros rayos del sol.
[6] En el evangelio de Mateo, la frase que se usa es ‘el reino de los cielos’. El concepto es el mismo, solo que Mateo sustituye “Dios” por “cielos”, según la costumbre de los judíos de reemplazar el nombre de Dios, en señal de reverencia.
[7] Aunque el Señor también hablaba del reino de Dios como algo que aun estaba por venir (ver Mat 6:10; Lucas 22:18).
[8] Que permitió la pronta expansión del evangelio en todo el imperio romano, cuando los apóstoles comenzaron a predicar el evangelio.
[9] En Gál 4:4, Pablo usa el sustantivo, ‘cronos’; mientras que en Efe 1:10, emplea ‘kairos’. Swete explica la diferencia en esta manera – en Gál 4:4 Pablo tiene el orden de los eventos en mente, mientras que en Efe 1:10 está pensando más en la ‘economía’ divina (es decir, la dispensación de los tiempos preestablecidos por Dios). Las dos palabras se usan juntas, en Hch 1:7, indicando que Dios está en control de ambas cosas.
[10] Aunque el texto en griego dice ‘pisteuete en to euaggelio’, es probable que aquí Marcos usa una forma hebrea de expresarse (‘creer en…’). Por ende, sería mejor traducir simplemente, ‘creed el evangelio’ (DHH, “acepten con fe sus buenas noticias”).

1 comentario:

Rosalba Arias dijo...

Excelente estudio.. Me fue de gran utilidad para una exposicion de esta porcion Biblica.