miércoles, 12 de septiembre de 2007

Marcos 1:16-20

“Comentario Analítico, Exegético y Homilético”
Marcos
Alex Donnelly



MARCOS 1:16-20



16 Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que
echaban la red en el mar; porque eran pescadores. 17 Y les dijo Jesús: ‘Venid
en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombre. 18 Y dejando luego sus
redes, le siguieron. 19 Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo hijo
de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca, que remendaban
las redes. 20 Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con
los dos jornaleros, le siguieron.”


Pasajes Paralelos: Mat 4:18-22; Lucas 5:1-11




I. ANÁLISIS

Un día, en el contexto del inicio del ministerio de Cristo en Galilea, el Señor estaba andando por las orillas del Mar de Galilea. Al parecer, era de mañana, y el Señor vio una serie de pescadores que estaban a las orillas del Mar de Galilea. Algunos estaban echando las redes al agua (v.16); otros estaban arreglando sus redes (v.19). De ambos grupos el Señor escogió cuatro personas, y los llamó a ser Sus discípulos. Ellos, sin preguntar nada, dejaron todas sus cosas, y le siguieron (v.17-18, y 20).

El pasaje puede ser dividido en la siguiente manera:


1. El Llamado de Simón y Andrés (v.16-18).

a. El MOMENTO del Llamado (v.16)
b. La MANERA del Llamado (v.17)

¿Cómo Respondieron? Dejaron todo para seguir a Cristo (v.18)


2. El Llamado de Jacobo y Juan (v.19-20)

a. El MOMENTO del Llamado (v.19)
b. El DESAFÍO del Llamado (v.20)

¿Cómo Respondieron? Dejaron todo para seguir a Cristo (v.20)



II. EXÉGESIS


Verso 16

Andando junto[1] al mar de Galilea…”

Técnicamente, Galilea no era un ‘mar’ (‘thalassa’), sino un lago (‘limne’), como lo llama Lucas (Lucas 5:1). El nombre de este ‘mar’ (“Galilea”) se deriva de la región en la cual se ubica (ver v.14). La palabra, ‘Galilea’, viene del término, ‘galil’ (hebreo), que significa ‘anillo’ o ‘círculo’. De ahí se deriva la idea de ‘región’ (comparar Mat 4:16). La palabra, “Galilea”, aparece algunas veces en el AT (Josué 20:7; 1 Rey 9:11; Is 9:1). En el AT, el lago era conocido como “el mar de Cineret” (Núm 34:11; Josué 12:3)[2]. Lucas usa el nombre de “Genesaret” (Lucas 5:1), que es la transliteración de ‘Cineret’ al griego; mientras que Juan emplea el término “Tiberias” (Juan 21:1) [3]. El nombre actual es ‘Yam Kinneret’.

Este ‘mar’ tiene unos 21 Km. de largo, y 11 Km. de ancho. Se encuentra a unos 211 m. por debajo del nivel del mar. Dado a que el río Jordán ingresa por el norte, y sale por el sur, las aguas de ese ‘mar’ son dulces.

Un comentarista (F. W. Farrar) afirma que en el primer siglo, unas 4,000 embarcaciones navegaban el Mar de Galilea: principalmente embarcaciones pesqueras, pero habían también barcos de guerra de los romanos.


“…vio a Simón y a Andrés su hermano

Marcos comprime la historia. Lucas 5:1-3, indica que ese día el Señor primero se dedicó a enseñar a la multitud, empleando la barca de Simón Pedro para hacerlo. Luego, en agradecimiento por el uso de la barca, el Señor mandó a Pedro a remar mar adentro, donde pescaron una gran cantidad de peces (Lucas 5:4-7). Fue en ese contexto, que Cristo emitió el llamado a seguirle (Lucas 5:10-11).

“Simón” era un nombre muy común en Palestina, en el primer siglo (quizá por haber sido el nombre de Macabeo, el gran héroe de los judíos, del segundo siglo a.C.). En la LXX se usaba como el equivalente al nombre hebreo, ‘Shimon’, aunque se escribía, ‘Simeón’ (ver Hch 15:14 y 2 Ped 1:1). Este hombre luego llegó a ser el líder de los discípulos, y de la Iglesia primitiva.

“Andrés” era un nombre netamente griego. Aunque Andrés es mencionado aquí, en segundo lugar, en Juan 1:40 leemos que él fue el primero en conocer a Cristo. Más bien, fue él quien introdujo su hermano a Cristo.


Estos hermanos eran de Betsaida (ver Juan 1:44), aunque en el momento de su llamado radicaban en Capernaum (Marcos 1:29).


“…que echaban la red en el mar

El verbo que Marcos usa es ‘amfiballo’. Esta es una palabra compuesta – ‘amfi’ (‘alrededor’) y ‘ballo’ (‘echar’); por ende, su significado literal es, ‘echar alrededor’[4]. En ciertos contextos (como este), significa ‘echar una red’; específicamente una red circular, cuyo propósito era atrapar los peces, encerrándolos[5]. En varios MSS antiguos de Marcos, no se emplea el sustantivo “red”; esta palabra está implícita en el uso del verbo ‘amfiballo’.

¿Por qué estaban echando la red en el agua? A la luz del pasaje en Lucas 5:1-11, estos hombres habían pasado toda la noche pescando, sin conseguir nada. Si estaban echando la red en el agua ahora, no era para pescar (aunque a primera vista, el uso del verbo, ‘amfiballo’, podría implicar eso), sino probablemente para limpiarla (comparar Lucas 5:2, “lavaban sus redes”)[6].

NOTA: Es interesante notar que Cristo vino a estos hombres, no cuando estaban en el templo, o ocupados en algún ejercicio espiritual (orando, leyendo la Biblia, etc.), sino cuando estaban ocupados en sus quehaceres cotidianos. Podemos comparar el llamado de Amos, cuando éste era boyero (Amos 7:14-15).


Verso 17

Venid en pos de mí…”

El mensaje general, acerca del reino de Dios, y la importancia del arrepentimiento y fe (v.15), es seguido por una aplicación especifica de este mensaje a algunos hombres en particular. Esta es una característica del mensaje de Cristo. Siempre tiene que haber una aplicación específica; nunca puede quedar simplemente a un nivel general.

NOTA: El llamado de Cristo era claramente para que estos hombres sean Sus discípulos. Es
interesante notar que cuando Cristo estaba buscando personas para formar Su escuela de
futuros líderes y predicadores del evangelio, sobre quienes dependería la evangelización
del mundo, no fue a una de las escuelas rabínicas, sino al Mar de Galilea. No fue a buscar a personas enclaustradas, separadas del mundo; sino a hombres que estaban inmersos en las responsabilidades de la vida cotidiana. Cristo estaba buscando hombres prácticos; no grandes eruditos (aunque Juan llegó a ser conocido como el ‘teólogo’, y su evangelio demuestra una gran capacidad intelectual).

Para ver lo que ‘ir en pos de Cristo’ implica, comparar Marcos 8:34ss. Es interesante comparar el llamado de Eliseo, por parte de Elías (1 Rey 19:19-21).


“…y haré que seáis pescadores de hombres

El Señor usa la palabra, “pescadores”, como metáfora de ‘evangelistas’. En este caso, los ‘peces’, vendrían a se los seres humanos, y la ‘red’, sería el evangelio. La gran diferencia es que el pescador termina matando a los peces, mientras que el ‘pescador de hombres’ concede a los ‘peces’ vida eterna.

NOTA: Cristo no llama a las personas simplemente a una vida contemplativa, sino a una vida de actividad y trabajo; no los llama a ser observadores, sino participantes en Su misión.
Posteriormente, Cristo les enviará a una misión, modelada sobre la Suya.


En Mateo 4:19, las palabras son, “os haré pescadores de hombres”. Marcos añade el verbo, ‘genesthai’, que significa ‘llegar a ser’. Cristo no nos llama simplemente a hacer algo, sino que nos llama a una vida de formación, para que lleguemos a ser algo. El llamado de Cristo no es simplemente a una actividad, sino a una transformación de vida, que resulta en una actividad fructífera.


Verso 18

Y dejando luego sus redes, le siguieron

La palabra, “luego” (‘euthus’), debería ser traducida, ‘inmediatamente’ o ‘al instante’ (“Y dejando al instante las redes, le siguieron”, BDLA). Apunta a una obediencia decidida. Esta es la clase de obediencia que Dios exige, y que nos conviene (ver Gén 22:1-3).

Marcos afirma que dejaron sus “redes”. La palabra que él usa aquí es ‘diktuo’, que es la palabra genérica para redes de pescar (ver nota 5). En Lucas 5:11, el evangelista es más enfático; dice que dejaron todo.

NOTA: Aquí tenemos uno de los requisitos fundamentales de ser un discípulo de Cristo - la
disposición de dejar todo, para seguirle y obedecerle. La manifestación del reino, y la
realidad eterna que se aproxima, lo exige.

Posteriormente, Pedro hace referencia a este momento, cuando dice, “He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido” (Mat 19:27). La respuesta de Cristo apunta a una recompensa de gran valor (Mat 19:28-29), indicando que nadie que deja algo por seguir a Cristo, sufre una pérdida.


Aquí tenemos la primera evidencia en Marcos de la tremenda autoridad de Cristo, y el poder de Sus palabras. Su palabra impacta en el corazón de las personas, y les lleva a dejar todo, para seguirle, dedicando sus vidas totalmente a Su servicio.

Sin embargo, debemos recordar que este no fue el primer contacto que Cristo tuvo con Simón y Andrés. Meses antes, Simón y Andrés acudieron al llamado de Juan el Bautista; fueron bautizados por él, y al parecer llegaron a ser sus discípulos. Luego Juan los presentó a Cristo, y así se dio el primer contacto entre el Señor y estos dos hermanos. Marcos no menciona nada de esto, pero está descrito en Juan 1:35-42. Posteriormente, acompañaron a Cristo en algunos de Sus viajes, incluyendo las bodas de Caná, donde presenciaron la conversión del agua en vino. Incluso, probablemente participaron en el ministerio inicial del Señor (Juan 3:22; 4:1-2).

Cuando Cristo volvió a Galilea, y comenzó a desarrollar Su ministerio en esa localidad, parece que estos dos hermanos volvieron a la pesca. Fue en ese contexto que se dio el incidente de la pesca milagrosa (Lucas 5:1-11), que es parte del contexto de este llamado a dejar todo, para seguir a Cristo.


A pesar del contacto previo que tuvieron con Cristo, esta decisión de dejar todo, para seguir a Cristo, es impresionante. Cristo no era un rabino conocido. No había estudiado en alguna escuela rabínica. Era un simple carpintero. ¿Por qué estos hombres dejaron todo por seguir a Cristo? Indudablemente tuvo que ver con el anuncio del reino de Dios que Él estaba haciendo (v.15), juntamente con ciertas evidencias que confirmaban la veracidad de este mensaje. Aquí vemos cómo la llegada del reino de Dios transforma la existencia humana, estableciendo nuevas prioridades en la vida de cada persona que lo acepta por fe.

Reflexión: ¿Hasta qué punto el reino de Dios afecta nuestro diario vivir? Un peligro, como
creyentes, es que nos conformamos a los valores de este mundo, y no buscamos, como primera prioridad, el reino de Dios. Nuestra fe en el reino de Dios se evidenciará por el sacrificio que hacemos por ese reino.


Verso 19

“…vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano…”

Lucas 5:10 indica que estos dos hermanos eran ‘socios’[7] de Pedro (¿y Andrés?); comparar Lucas 5:7. La forma en que Marcos describe a estos dos hermanos da la impresión que Jacobo era el hijo más importante; Juan es mencionado en segundo lugar, como siendo de menor importancia.

Jacobo fue el primero de los discípulos de Cristo que murió, asesinado por Herodes (Hch 12:1-2), por el año 44 d.C. Juan fue el más longevo de los discípulos. Vivió hasta casi el fin del primer siglo, y murió en la ciudad de Éfeso.


“…también ellos en la barca, que remendaban las redes

Según Cranfield, la primera frase debe ser traducida, ‘también en la barca’; la idea siendo que, tal como Simón y Andrés estaban en una barca, así también Jacobo y Juan estaban en una barca. BDLA traduce, “los cuales estaban también en la barca” (que da la impresión que los cuatro estaban en una sola barca, aunque Lucas 5:2 indica que habían dos barcas)[8].

El verbo, “remendaban”, traduce una palabra en griego (‘katartizo’), que significa ‘hacer listo’, ‘alistar’. En relación con ‘redes’, este verbo puede significar ‘remendar’, ‘limpiar’, ‘doblar’, etc. En otras palabras, incluye todo lo que era necesario para alistar las redes para otro día de pesca.


Verso 20

Y luego los llamó…”

Recordemos que el verbo, ‘llamar’ (‘kaleo’), y sus derivados (‘llamados’, ‘klesis’, ‘kletos’), están repletos de significado teológico. Significa mucho más que ‘alzar la voz’; contiene la idea de ‘elegir’ (ver Is 41:9; Rom 8:30; 9:11, 24; etc.). Marcos no está diciendo simplemente que un día Cristo alzó la voz, y les dirigió la palabra; más bien, está diciendo que los escogió, y los llamó a una nueva vida. La eficacia del ‘llamado’ divino se ve en la reacción de estos dos hombres.

NOTA: Un verdadero discípulo no es alguien que simplemente se ofrece seguir a Cristo, sino
que es profundamente conciente de haber sido escogido y llamado por Dios.


“…y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros…”

Aunque Jacobo y Juan dejaron a su padre, los evangelios indican que su madre fue una de las personas que apoyó el ministerio de Cristo (ver Mat 27:55-56). En esa cultura, sería imposible que una esposa haga esto sin el aval del esposo; lo que indica que Zebedeo no se opuso al llamado de sus hijos.

La palabra, “jornaleros”, se usa en una variedad de contextos[9]. La palabra en griego es ‘misthotos’, que significa ‘alguien que trabaja por un salario’ (‘misthos’ significa ‘recompensa’ o ‘salario’). Esta persona se distingue de un ‘socio’, quien comparte las ganancias.

La pesca era una industria importante en Galilea, en el primer siglo. La impresión que tenemos aquí (especialmente por el detalle de “jornaleros”), es de cuatro personas, que estaban asociados en una empresa de pesca. Por ende, estos cuatro discípulos probablemente pertenecían a lo que podríamos llamar la ‘clase media’ de Galilea (comparar el detalle que tenemos en Mat 27:55-56).


“…le siguieron

Es decir, comenzaron una vida de compromiso con Cristo, como Sus discípulos. Un compromiso que iba a cambiar sus vidas para siempre.


CONCLUSIÓN

“El llamamiento de Jesús viene todavía a aquellos que están en sus trabajos diarios, supedita todas las otras lealtades y las reclama para cumplir la misión de Dios en el mundo. Algunas veces el llamamiento requiere que dejemos nuestro trabajo secular y que sigamos al Señor Jesús. Para la mayoría, él nos llama para encontrarlo en medio de nuestro trabajo, y seguirlo allí” (R. Brown, p. 22).




III. HOMILÉTICA


TEMA: “El Llamado al Servicio Cristiano

El evangelio es predicado a todos por igual (v.14-15). Todos tienen que arrepentirse y creer el evangelio; luego, todos tienen que tener la disposición de servir a Dios. Sin embargo, a algunas personas, Dios llama a un servicio particular – a tiempo completo. ¿Cuáles son las características de este llamado? ¿Qué implica este llamado?

En este pasaje, podemos notar TRES elementos del llamado de Cristo al ministerio.


1. EL LLAMADO VIENE A PERSONAS TRABAJADORAS

Dios nunca llamó a una persona ociosa. Moisés estaba cuidando ovejas en el desierto; Samuel estaba sirviendo a Dios en el santuario; David estaba pastoreando las ovejas de su padre, etc.

Aquí vemos a Cristo llamar a cuatro personas. Eran pescadores. Habían pasado toda la noche pescando (Lucas 5); ahora estaban limpiando las redes (v.16, 19). A ellos Cristo los llamó para una vida de servicio.

¿Estamos ocupando bien nuestro tiempo? ¿Somos personas trabajadoras?


2. EL LLAMADO REQUIERE FORMACIÓN

Dios llama a personas a servirles; pero estas personas necesitan ser preparadas. Moisés, Samuel, David…todos tuvieron que ser preparados por Dios para el ministerio.

Cristo llamó a cuatro pescadores. Tenían la disposición de trabajar; sin embargo, les hacía falta ser discipulados por Cristo. Por eso los llamó a seguirle, para que aprendieran de Él (v.17). Luego, ratificó este llamado, invitándoles a estar con Él (Marcos 3:14).

¿Reconocemos nuestra necesidad de ser formados? ¿Estamos dispuestos a ser discipulados?


3. EL LLAMADO IMPLICA SACRIFICIO

Servir a Dios siempre implica un sacrificio. Abraham tuvo que dejar su tierra; Moisés tuvo que dejar Egipto; David tuvo que dejar a su padre.

Cuando fueron llamados por Cristo, estos cuatro pescadores tuvieron que dejar su trabajo, su negocio, sus padres, etc. (v.18, 20).

¿Estamos dispuestos a hacer un sacrificio para servir a Dios? ¿Estamos dispuestos a dejar ciertas cosas para poder dedicarnos al ministerio?


Conclusión

Aunque tengamos que dejar muchas cosas para servir a Dios, Él se encarga de recompensarnos…De todos modos, servir a Dios constituye un enorme privilegio.

[1] La expresión en griego es un tanto extraño – ‘paragon para ten thalassan tes Galilaias’. El verbo (‘paragon’) es compuesto – ‘para’ (‘al lado de’) y ‘ago’ (‘ir); significa, ‘andar al lado de’. Por ende, la segunda palabra (‘para’, ‘al lado de’)), parece ser una redundancia. De todos modos, el cuadro es claro – Cristo estaba caminando por las orillas del Mar de Galilea.
[2] Al parecer, el nombre “Cineret” se deriva de la palabra ‘harpa’, por la forma que tiene el lago; aunque otros afirman que este nombre se deriva de un pueblo antiguo que estaba situado a las orillas del lago.
[3] Este nombre se deriva de la ciudad de Tiberias, fundada en 20 d.C., por Herodes Antipas; ciudad que se hallaba en la orilla occidental del Mar de Galilea. El nombre proviene del emperador romano que estaba reinando en la fecha en que se fundó la ciudad.
[4] En algunos MSS antiguos, se emplea el verbo simple (‘ballo’), seguido por el sustantivo ‘amfiblestron’, que significa ‘una red’ (comparar Mat 4:18, en griego).
[5] Trench distingue entre tres palabras que se emplean en griego para ‘red’. El término genérico es ‘diktuon’. Esta palabra se usa de una gran variedad de redes (incluyendo redes que se empleaban para atrapar pájaros – ver Prov 1:17, en la LXX). Esta es la palabra que el NT usa con mayor frecuencia (ver Marcos 1:19; Lucas 5:2, 4; Juan 21:6). ‘amfiblestron’ es un término más específico, y denota una red circular, que se echaba de una barca, o por un pescador, parado en el agua (ver Mat 4:18). La tercera palabra es ‘sagene’, que indicaba una red larga, que se jalaba detrás de la barca. Esta palabra se emplea en la parábola de la red (Mat 13:47-48).
[6] A la luz de este detalle de lavar las redes, Edersheim postula que la noche anterior había sido tempestuosa, y que por ende, no solo no habían pescado nada, sino que ahora sus redes estaban sucias, y en necesidad de ser remendadas.
[7] La RV traduce, “compañeros”. La palabra en griego es ‘koinonos’, que conlleva la idea de ‘socios’ en una empresa (ver BDLA).
[8] NVI, “que estaban en su barca”; DHH, “que estaban en una barca”.
[9] En Juan 10:12, 13, se usa de pastores de ovejas (“asalariado”); en Mat 20:2, se usa de trabajadores en la chacra (“obreros”).

2 comentarios:

LESLY dijo...

Excelente análisis

cinthia paola chavarria alva dijo...

Wow!! Muy entendible, gracias😊